El papel de los medios en la “Guerra de Cuarta Generación” contra Venezuela

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En el complejo y desafiante panorama político de Venezuela, es crucial entender cómo diversas potencias globales intentan explotar las vastas riquezas naturales del país a través de un constante asedio multidimensional.

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Foto: Archivo Internet || Usando propaganda y desinformación para desestabilizar al país

Los medios de comunicación juegan un papel clave en la guerra de cuarta generación contra Venezuela, usando propaganda y desinformación para desestabilizar al país y facilitar la explotación de sus recursos naturales.

La manipulación de jóvenes es parte de la agenda violenta de la derecha internacional para robarse nuestras riquezas.

Especial -En el complejo y desafiante panorama político de Venezuela, es crucial entender cómo diversas potencias globales intentan explotar las vastas riquezas naturales del país a través de un constante asedio multidimensional.

Este fenómeno, que puede ser mejor entendido como una guerra de cuarta generación, se caracteriza por la combinación de estrategias no convencionales, incluyendo el uso de medios de comunicación como armas de propaganda y desinformación. Diversos voceros de la izquierda venezolana han expresado su preocupación sobre esta situación desde diferentes perspectivas, ya sea política, psicológica, militar o periodística.

Agresión mediática

Según Diosdado Cabello, vicepresidente del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) y presentador del programa televisivo «Con el Mazo Dando», “la agresión mediática es una estrategia bien calculada que forma parte de una guerra híbrida contra el pueblo venezolano.

No solo buscan desestabilizar al gobierno legítimo, sino también erosionar la moral y la cohesión social.” Cabello señala que los medios internacionales, financiados por intereses extranjeros, han jugado un papel crucial en la construcción de una narrativa de caos y deslegitimación del gobierno venezolano, preparando el terreno para intervenciones más directas.

Por su parte, Ana Cristina Bracho, abogada, periodista y escritora ha destacado los efectos devastadores de esta guerra mediática en la psique colectiva de los venezolanos. “La constante exposición a noticias negativas y manipuladas genera un estado de ansiedad y desesperanza en la población, afectando su capacidad de resistencia y su percepción de la realidad.”

Bracho advierte que esta táctica busca no solo desmoralizar a la ciudadanía, sino también provocar un colapso psicológico que facilite la aceptación de intervenciones extranjeras como una supuesta solución a los problemas internos del país.

En muchas oportunidades, el ministro de Defensa, Vladimir Padrino López, ha explicado cómo la guerra de cuarta generación implica el uso de medios de comunicación para debilitar la estructura social y militar de un país desde adentro. “La guerra moderna ya no se libra solo con balas y misiles. Hoy en día, la información es el arma más poderosa. La desinformación y la propaganda son utilizadas para crear divisiones internas y debilitar la voluntad de resistencia.”

Padrino López ha venido enfatizando que este tipo de guerra requiere una defensa integral, que no solo incluya la protección militar, sino también la fortificación del aparato comunicacional del Estado.

Desde la trinchera del periodismo y la comunicación, Tania Díaz, vicepresidenta de Agitación, Propaganda y Comunicación del PSUV, rectora de la Universidad Internacional de las Comunicaciones (LAUICOM), y exministra de Comunicación e Información, ha denunciado repetidamente cómo los medios de comunicación internacionales actúan como operadores políticos al servicio de intereses corporativos y geopolíticos.

“El periodismo se ha convertido en un campo de batalla donde la objetividad y la verdad han sido sustituidas por agendas políticas. Las potencias extranjeras utilizan los medios para justificar sanciones, intervenciones y para pintar una imagen de Venezuela que se ajuste a sus intereses.” Díaz sostiene que es crucial fomentar un periodismo crítico y responsable que contrarreste estas narrativas manipuladoras.

Ejemplos de Manipulación Mediática

  • Caso de CNN: En múltiples ocasiones, el gobierno venezolano ha acusado a CNN de difundir noticias falsas o sesgadas para promover la desestabilización del país. En 2017, el presidente Nicolás Maduro ordenó la salida del canal de noticias del país acusándolo de manipular la información para fomentar la violencia y el caos.
  • Manipulación de Redes Sociales: Plataformas como Twitter y Facebook han sido señaladas por el gobierno venezolano de ser utilizadas para orquestar campañas de desinformación y de guerra psicológica contra el país. Estas campañas a menudo amplifican noticias negativas y crean un ambiente de pánico y desesperación.
  • Reportajes de The New York Times: En varias ocasiones, el diario ha sido acusado de parcialidad en su cobertura de la situación en Venezuela, presentando al gobierno de Maduro bajo una luz extremadamente negativa sin reconocer el impacto de las sanciones internacionales y las acciones de la oposición radical.

El papel de los medios en la guerra de cuarta generación contra Venezuela es fundamental y multifacético. A través de la distorsión de la realidad, la propaganda y la desinformación, se busca minar la soberanía del país y facilitar el acceso a sus vastos recursos naturales por parte de potencias extranjeras.

Es imperativo que la ciudadanía y los actores sociales estén conscientes de esta dinámica y fortalezcan sus propias herramientas comunicacionales para defenderse de este asedio multidimensional. La lucha por la verdad y la soberanía informativa es tan crucial como cualquier otra defensa nacional en estos tiempos de guerra no convencional.

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