Washington y Teherán pactan tregua de 14 días bajo mediación internacional
El presidente estadounidense, Donald Trump, suspendió el ultimátum militar contra Irán tras aceptar una hoja de ruta de 10 puntos gestionada por Pakistán. El acuerdo exige la reapertura del estrecho de Ormuz, que será Controlado por el país persa, y el cese inmediato de ataques para evitar una escalada bélica regional.
Washington / Teherán | Especial Redacción
En un giro diplomático de último minuto que evitó el inicio de la Operación Epic Fury, el Gobierno de Estados Unidos y la República Islámica de Irán acordaron este martes un cese al fuego provisional de 14 días. La medida, anunciada por el presidente Donald Trump apenas dos horas antes de que expirara su ultimátum, busca desactivar la amenaza de bombardeos masivos contra infraestructura civil iraní.
La tregua fue posible gracias a la mediación del primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif, quien presentó un plan de contingencia aceptado por ambas partes como base para negociaciones de paz definitivas que iniciarán este viernes en Islamabad.
El decálogo del acuerdo
El documento suscrito por Washington y Teherán se estructura en diez compromisos fundamentales que garantizan la operatividad de la tregua durante las próximas dos semanas:
- Cese total de hostilidades: Suspensión inmediata de ataques aéreos, operaciones cibernéticas y sabotajes.
- Reapertura del estrecho de Ormuz: Garantía de libre tránsito para buques comerciales y petroleros bajo coordinación técnica.
- Diálogo en Islamabad: Instalación de mesas de negociación de alto nivel en territorio pakistaní.
- Congelación nuclear: El compromiso iraní de no elevar el enriquecimiento de uranio durante este periodo.
- Alivio financiero: Suspensión selectiva de sanciones de EEUU para permitir la compra de insumos humanitarios.
- Vigilancia neutral: Supervisión del flujo marítimo por parte de la ONU y fuerzas de Pakistán.
- Desescalada militar: Retiro de las alertas máximas en sistemas de misiles y defensas antiaéreas.
- Inmunidad de infraestructura: Garantía de no atacar plantas eléctricas, puentes o terminales energéticas.
- Garantías regionales: Compromiso estadounidense para frenar incursiones de Israel en suelo iraní durante el diálogo.
- Caducidad estricta: El pacto vence en 14 días, a menos que se firme un acuerdo de paz permanente.

Posturas enfrentadas: Entre la presión y la soberanía
A pesar del alto el fuego, ambos gobiernos mantienen visiones divergentes que marcan la pauta de la negociación.
Desde la Casa Blanca, la administración de Donald Trump defiende el acuerdo como una validación de su estrategia de «presión máxima». El mandatario afirmó que sus fuerzas militares ya han «cumplido y superado» sus objetivos estratégicos iniciales. No obstante, advirtió que mantiene su «mano en el gatillo» y que, de fracasar el diálogo, procederá con la demolición de la infraestructura energética iraní en un plazo de cuatro horas.
Por su parte, el Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán calificó la tregua como una victoria soberana frente a la agresión externa. Fuentes oficiales indican que Teherán condiciona la paz definitiva al levantamiento total de las sanciones económicas y al retiro de las tropas extranjeras de la región. El régimen persa sostiene que la navegación en el estrecho de Ormuz debe ser coordinada con sus fuerzas armadas, rechazando una apertura incondicional impuesta desde el exterior.
Impacto masivo en los mercados globales
El anuncio de la tregua provocó una corrección inmediata y profunda en los mercados de materias primas. El crudo Brent se desplomó un 15%, cayendo desde los 111 dólares hasta situarse en torno a los 92 dólares por barril, mientras que el WTI sufrió una contracción del 17% para ubicarse cerca de los 90 dólares. Este alivio en los precios energéticos disipa temporalmente los temores de una estanflación global y reduce drásticamente las primas de riesgo en los seguros de transporte marítimo para el golfo Pérsico.
En Wall Street, los futuros del S&P 500 y el Nasdaq se dispararon tras la confirmación del pacto, recuperando gran parte del terreno perdido durante las semanas de máxima tensión bélica. Aunque el índice de volatilidad VIX registró un descenso significativo, los analistas financieros advierten que la estabilidad de las bolsas dependerá del éxito de las mesas técnicas en Islamabad. Por ahora, los inversores han rotado capitales desde activos refugio como el oro hacia sectores industriales y tecnológicos, anticipando una reapertura segura de las rutas comerciales más críticas del mundo.

