Navidad venezolana: entre hallacas y Santa Claus
¿Recuerdas las Navidades de tu infancia? Aquellas tardes llenas del aroma a hallacas, el sonido de los aguinaldos y la emoción de escribirle una carta al Niño Jesús. Hoy, las fiestas decembrinas han cambiado. Los centros comerciales se visten de luces navideñas, los estantes se llenan de adornos importados y la figura de Santa Claus se ha convertido en el protagonista indiscutible. ¿Qué ha pasado con nuestras tradiciones?
La Navidad, una fiesta que evoluciona
La Navidad, una celebración arraigada en nuestras costumbres y creencias, ha experimentado una transformación profunda a lo largo de los años. Si bien sus raíces se encuentran en el nacimiento de Jesús, a lo largo de la historia ha incorporado elementos de diversas culturas, dando lugar a una rica diversidad de tradiciones alrededor del mundo.
En Venezuela, la Navidad ha sido siempre un momento para reunirse en familia, compartir comidas tradicionales y fortalecer los lazos comunitarios. Las hallacas, el pan de jamón, el pernil y los aguinaldos son solo algunos de los elementos que han definido nuestras fiestas decembrinas. Estos platos y canciones, transmitidos de generación en generación, representan nuestra identidad y nos conectan con nuestras raíces.
La globalización y el impacto en nuestras tradiciones
La llegada de la globalización ha traído consigo nuevos vientos a nuestras celebraciones. El árbol de Navidad, originario de Alemania, se ha convertido en un símbolo universal de estas fiestas, adornando hogares y espacios públicos. Santa Claus, con su traje rojo y su bolsa llena de regalos, ha desplazado en gran medida la figura del Niño Jesús en la imaginación de los más pequeños.




La comercialización de la Navidad ha transformado esta festividad en una oportunidad de negocio para muchas empresas. La presión por consumir productos nuevos y la búsqueda de la perfección en las decoraciones navideñas han generado un ambiente de consumo desenfrenado que, en ocasiones, eclipsa el verdadero significado de estas fechas.
¿Cómo encontrar un equilibrio?
Ante este panorama, surge una pregunta inevitable: ¿Es posible celebrar una Navidad auténtica en un mundo globalizado? La respuesta no es sencilla. Por un lado, es importante preservar nuestras tradiciones y transmitirlas a las nuevas generaciones. Por otro, es necesario adaptarnos a los cambios y encontrar nuevas formas de celebrar.
La clave está en encontrar un equilibrio entre lo tradicional y lo nuevo. Podemos seguir disfrutando de nuestras hallacas y aguinaldos, al tiempo que incorporamos elementos de otras culturas. Podemos decorar nuestro árbol de Navidad con adornos hechos a mano y compartir momentos especiales en familia.
La Navidad es mucho más que regalos y adornos
En última instancia, la Navidad es una celebración del amor, la familia y la esperanza. Es un momento para reflexionar sobre nuestro pasado, valorar el presente y mirar hacia el futuro con optimismo. Al preservar nuestras tradiciones y al mismo tiempo estar abiertos a nuevas experiencias, podemos vivir una Navidad más auténtica y significativa.
¿Cómo celebras tú la Navidad? Comparte tus experiencias y tradiciones en los comentarios.
Receta para que puedas preparar tus propias hallacas en casa

Ingredientes para el guiso:
1 kg de carne de res (pulpa)
1 kg de carne de cerdo
1 kg de pechuga de pollo
4 cebollas blancas picadas en cuadritos pequeños
2 pimentones picados en cuadritos pequeños (uno rojo y otro verde)
6 ajíes dulces picados en cuadritos pequeños
1 taza de cebollín picado
4 dientes de ajo machacados
1/2 taza de pasas
1/2 taza de alcaparras
1/2 taza de aceitunas verdes sin hueso
1/2 taza de vino tinto
1 cucharada de orégano seco
Sal y pimienta al gusto
Aceite vegetal
Ingredientes para la masa:
3 kg de harina de maíz precocida
15 tazas de caldo de pollo
2 tazas de aceite vegetal
1 taza de onoto en semillas
100 gr de mantequilla
Sal al gusto
Para envolver las hallacas:
Hojas de plátano
Cuerda de cabuya (pabilo)
Preparación
Guiso: En una olla grande, sofríe la cebolla, el pimentón, el ají dulce y el ajo en aceite vegetal. Agrega las carnes, el vino, las pasas, las alcaparras, las aceitunas, el orégano, sal y pimienta. Cubre con agua y cocina a fuego bajo hasta que las carnes estén suaves.
Masa: En una olla grande, calienta el caldo de pollo. Agrega la harina de maíz precocida y mezcla hasta obtener una masa homogénea. Añade el onoto, la mantequilla y la sal. Cocina a fuego bajo, revolviendo constantemente, hasta que la masa esté suave y se despegue de la olla.
Armado de las hallacas: En una hoja de plátano, coloca una porción de masa. Sobre la masa, coloca una porción del guiso y decora con aceitunas, alcaparras, huevo duro picado y pasas. Cierra la hallaca envolviéndola en la hoja de plátano y amarra con la cuerda de cabuya.
Cocción: Coloca las hallacas en una olla grande con suficiente agua para cubrirlas. Cocina a fuego medio durante aproximadamente 2 horas.
Consejos
Para darle un sabor más intenso al guiso, puedes agregar otros ingredientes como pimentón dulce, comino o clavo.
Puedes congelar las hallacas cocidas para disfrutarlas más adelante.
